Sillón orejero de piel y madera 90x86x108 cm - marrón - para salón - estilo clásico
Descripción del producto
Este sillón orejero está diseñado para salones, despachos y zonas de lectura que necesitan un asiento cómodo con carácter decorativo. Su respaldo alto con laterales envolventes proporciona una postura recogida para descansar, leer o conversar. Los brazos curvados ofrecen apoyo lateral y refuerzan su estética clásica. El asiento acolchado aporta comodidad para el uso diario. El acabado marrón envejecido crea una imagen elegante y combina bien con ambientes tradicionales, rústicos o vintage.
Materiales y fabricación
El sillón está fabricado con tapizado de piel en color marrón y patas de madera. La superficie presenta una textura envejecida con variaciones visibles que aportan profundidad al diseño. Los bordes incluyen tachuelas decorativas alrededor del respaldo, los brazos y la base. Las patas torneadas ofrecen estabilidad y completan el estilo clásico. La estructura está pensada para uso interior residencial.
Características destacadas
El respaldo alto ayuda a apoyar la espalda durante el descanso. Los laterales orejeros aportan sensación de recogimiento. Los apoyabrazos curvos mejoran la comodidad al sentarse. El asiento acolchado resulta adecuado para lectura, conversación o relajación. El color marrón combina fácilmente con muebles de madera, alfombras neutras y decoración clásica.
Contenido del paquete
- 1 x Sillón orejero
Dimensiones
- Largo: 90 cm
- Ancho: 86 cm
- Alto: 108 cm
Información de entrega e instalación
El producto se entrega con los componentes necesarios para su instalación. Antes de colocarlo, se recomienda revisar las piezas y preparar una superficie firme y nivelada. El montaje debe realizarse siguiendo las instrucciones incluidas para asegurar una estructura estable. Después de la instalación, conviene comprobar la firmeza de las patas. Se recomienda ubicar el sillón sobre una base estable para un uso seguro.
Consejos de mantenimiento
Limpiar la piel con un paño suave y seco. Evitar productos abrasivos, disolventes y exceso de humedad. Secar cualquier líquido de inmediato para proteger el acabado. Mantener el sillón alejado de fuentes directas de calor y exposición solar prolongada. Revisar periódicamente las patas y las uniones para conservar su estabilidad.